La Mariposa Isabelina (actias isabellae) es una especie de mariposa nocturna, de las más bellas y vistosas de la fauna europea. Fue descubierta en 1848 por el naturalista Mariano de la Paz Graells y la bautizó con ese nombre como homenaje a la reina Isabel II de España. Endémica de la Península Ibérica, está localizada en su gran mayoría en los Pirineos orientales (Cataluña), aunque también se pueden encontrar ejemplares en los occidentales (Aragón y Navarra), en los puertos de Tortosa-Beceite (poca presencia) y en el sistema ibérico meridional (Teruel, Cuenca, Guadalajara y Castellón). Según fuentes expertas, hay dos poblaciones situadas en territorio francés pero se atribuyen a la acción humana a través de repoblaciones de ejemplares procedentes de España.

En Vallfogona de Ripollès tenemos el privilegio de contar con su excepcional presencia, aunque cabe decir que no es fácil avistarlas. Miden entre 45 y 65 mm. y su gran belleza reside en una espectacular coloración de un verde intenso surcada por tiras de color rojizo. En las cuatro alas poseen ocelos de varios colores y las alas posteriores de ambos sexos presentan unas llamativas colas que las dotan de una forma elegantísima y poco común.

Son mariposas monovoltinas, es decir, tienen una única generación al año. Vuelan durante la noche principalmente en los meses de mayo y junio. Tras la fecundación, las hembras ponen los huevos aisladamente, de uno en uno o de dos en dos, en las ramillas y acículas de los pinos de los cuales se alimentarán las futuras orugas. Estas se desarrollan durante los meses de junio, julio y agosto, descendiendo después hasta el suelo para crisalidar entre la hojarasca y el musgo. Desgraciadamente, las orugas han sufrido una alta mortandad debido a la fumigación contra la plaga de otro lepidóptero, la procesionaria del pino, aunque cada vez hay más conciencia de la necesidad de su protección ya recogida legalmente en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas de España donde se la clasifica como “de interés especial” con fecha del 24 de marzo de 2000. Además está protegida por: El Convenio de Berna 1979, ratificado en Estrasburgo en 1986 (Anexo III); la Directiva Hábitat (Anexo II) y la Ley 2/1991 de la Comunidad de Madrid y Decreto 18/1992.

Cuando pensábamos en la imagen gráfica de nuestro alojamiento, queríamos incorporar la imagen de una mariposa para evocar a esta preciosa singularidad. La sutil mariposa de nuestro logotipo se debe a la gentileza de la artista gráfica Delphine Labedan, cuyas obras e ilustraciones destilan una sensibilidad y belleza que nos cautivó.