El Reliquier es una preciosa casa rural situada en el centro histórico de Vallfogona de Ripollès. Su privilegiada ubicación nos regala unas magníficas vistas sobre un entorno natural único y a la vez es el enclave perfecto para iniciar rutas de senderismo o btt o, simplemente, si buscamos calma y tranquilidad, para pasear y descubrir una localidad con múltiples rincones con encanto.

Datada del 1794, consta de dos viviendas independientes con acceso común al jardín y a la piscina. Se ha respetado la estructura original, procurando no alterar su esencia genuina. De igual modo, la decoración, basada en materiales naturales, respeta el alma rústica de la construcción aunque la refresca con un toque vintage chic con influencias shabby. Nuestra máxima es que los huéspedes disfruten de la estancia como una experiencia única en sí misma sintiéndose en su propia casa.

El Reliquier se basa en el alquiler íntegro de cada una de las viviendas (juntas o por separado) sin ofrecer servicios de restauración. Sin embargo, los huéspedes recibirán algunos detalles sorpresa que les harán, si cabe, la estancia más exclusiva. Asimismo, en el pueblo hay dos restaurantes que ofrecen gastronomía típica de la zona basada en productos de proximidad.

La vivienda Abril dispone de dos habitaciones dobles (en una de ellas hay capacidad para un tercer ocupante si se requiere), una habitación para niños (literas), un baño completo, un salón con chimenea y una cocina-comedor. La capacidad total sería de 7 ocupantes (contando 4 adultos y 3 niños).

La vivienda Bruna es un encantador apartamento tipo estudio con cocina y baño propios y una capacidad de hasta 3 ocupantes (dos adultos y un niño). Ambas disponen de calefacción. Hay un recibidor común de acceso al jardín y a la piscina con un pequeño baño adicional.

El nombre de El Reliquier responde a que en la antigüedad, en ocasiones, cerca de las iglesias, existían unas construcciones donde se conjuraban las tormentas y los malos espíritus, denominadas así. En la población de Vallfogona, en el rellano del terreno del antiguo templo de Sant Julià, existe todavía un reliquier (en catalán), una pequeña edificación cuadrada tipo porche del siglo XVII, que se derrumbó en los años 80 aunque fue reconstruido en 1985 pudiendo aprovechar muchas de las partes originarias. Hemos querido rendir un modesto homenaje a este tipo de construcciones, olvidadas hoy día, espacios casi mágicos, telúricos, y de comunión con las fuerzas naturales.